Como buenos corresponsables. Cristo nos llama para evaluar nuestras vidas y reflexionar en cómo podemos participar más intensamente en la misión de la Iglesia - una misión de predicación y enseñanza, sirviendo y orando por la gloria de Dios. El Llamado al Servicio Católico es una forma importante para contestar el llamado de Cristo y renovar nuestro compromiso personal a Su trabajo en la Iglesia.
Usted se preguntará, ¿Cómo el CSA me beneficia? El CSA nos palpa de formas que quizás no percibimos claramente. Somos el Cuerpo de Cristo, y el CSA financia ministerios y programas que palpan la vida de cada Católico en el sudeste de Michigan todos los días.
Al compartir los dones que Dios le ha concedido a través de su donación al CSA, usted vive el tema del CSA de este año: Compartiendo a Cristo en y a través de la Iglesia. Es porque el CSA hace posible los frutos de los ministerios, programas y servicios los cuales son el trabajo de los departamentos de Servicios Centrales de Comunicaciones; Desarrollo y Corresponsabilidad; Evangelización, Catequesis y Escuelas; y Servicios de Vida Parroquial. La Oficina de Vocaciones Sacerdotales, el Seminario Mayor del Sagrado Corazón y el Tribunal Metropolitano también reciben fondos del CSA.
Cuando hacemos nuestro compromiso anual con el CSA, nos unimos con todos nuestros hermanos y hermanas a través de la Arquidiócesis quienes se reúnen en la celebración de la Eucaristía del Señor para realizar el trabajo que ningún individuo por si solo puede hacer. Por favor tome un momento para leer el como las donaciones al CSA están ayudando a la Arquidiócesis para compartir a Cristo en y a través de las vidas de algunos de nuestros vecinos.